lunes, 6 de septiembre de 2010

RUTA CRÓNICA: LOS OBSTÁCULOS DEL CORASAO

NO, no fue una tormenta, ha sido como una bola de nieve que en su caída amenaza con arrasar todo a su paso. Un fenómeno que ha ocasionado catástrofes en mi mundo. Un terremoto que va a cambiar todo definitivamente. Espero que no sea tan dramático y que al final todo quede en su lugar.

No será fácil. Implica dejar detrás cosas que, en algún momento, uno pensó como imprescindibles. Lugares, espacios, personas, que si bien resultaron no ser como uno había pensado (‘pa qué esperar algo, me decía un compa), fueron importantes en determinado momento. Significa dejar atrás comodidades, tal vez de más, pero que nos hacían sentir seguros y poderosos.

No le echo la culpa al amor, eso está descartado, pero con esta situación he perdido amigos (quienes por otra parte no tendrían que estar enojados por este asunto), mi casa y mi trabajo. Bueno, al final rescaté la chamba pero no de la mejor manera.

Pensar que bien pudo no ser para tanto. No debió ser para tanto. Después de todo, el amor compete únicamente a los que están involucrados en ese hermoso y complejo juego. Lamentablemente, a veces (¿sólo a veces?), la gente que considera tener derecho a meter su cuchara y, como en este caso, hacer escándalo y contaminar todo con sus traumas, complejos, o cualquier otro rollo que enturbie mente y alma. Parece que ee es el fin último: chingar al amor.

Mientras tanto, ella y yo seguimos adelante con nuestra historia. Desde nuestro muy particular punto de vista (23-42), ambos pretendemos respetar y honrar esto que tenemos con todas nuestras fuerzas. Cada día que pasa enfrentamos pruebas pero nos la arreglamos bastante bien.

ESTA HISTORIA CONTINUARÁ…

No hay comentarios: