Luego de varios meses de incertidumbre, la nueva temporada de la NFL está a punto de comenzar. Si hace un par de meses los especialistas se limitaban a tratar el tema de la huelga de jugadores de manera por demás deprimente –se notaba que les dolía-, ahora todos, sin excepción, están enfrascados en previas, análisis, predicciones y notas y reportajes enfocados en el inminente arranque de temporada.
Los primeros efectos del arreglo laboral signado recientemente por dueños y sindicato de futbolistas son evidentes: casi todas las plantillas presentan cambios importantes derivados de los ajustes realizados por los equipos, con el objetivo de cumplir con las nuevas disposiciones contractuales.
Conjuntos como las Águilas de Filadelfia y los Vikingos de MInessota salieron fortalecidos. Los primeros armaron un trabuco tal que los expertos no han dudado en situarlos en el Super Bowl. Los segundos amarraron un mariscal de campo confiable por primera vez en muchos años (pese al legendario Bret Favre, que llegó al club púrpura en condiciones muy limitadas). Por su lado, Donovan McNabb llegó a un equipo que lo va a valorar, lo cual probablemente ayude al rendimiento del quarterback.
Las cosas no están tan claras en otros lugares como Chicago, Miami u Oakland, cuyas transacciones no entusiasmaron demasiado a sus fanáticos. Temores avalados por los resultados obtenidos por sus equipos durante la pre-temporada.
La mayoría de los conjuntos, sin embargo, mantuvieron sus posibilidades intactas conforme a lo demostrado en el curso anterior. Si bien todos sin excepción perdieron a veteranos valiosos, también obtuvieron beneficios que les permitieron realizar ajustes para mantener el nivel. Unos más, otro menos pero gran parte de los clubes permanecieron en el mismo escalón que en 2010.
Será una temporada de revanchas, por lo que veremos juegos intensos y duros. Acereros, Patriotas, Jets, Águilas, Halcones, Cargadores, Jefes, Broncos, Osos, Vaqueros, Vikingos, Gigantes, Pieles Rojas, Santos, Potros, Titanes, Texanos, Broncos, Delfines, incluso los Empacadores campeones, tienen algo que demostrar y van a sacarle chispas a los emparrillados que les reciban.
Será una temporada de sorpresas. Me atrevo a señalar que la mayor expectativa la provocarán los jóvenes Leones de Detroit y los entusiastas Carneros de San Luis, dos equipos perdedores que podrían llevar a cabo una temporada de ensueño si no tienen lesiones en jugadores claves. Tienen mucho talento, están hambrientos y son encabezados por líderes capaces ansiosos por ganar.
Será una temporada abierta. Tal vez como nunca se ha visto, hay muchos equipos que pueden destronar a los actuales reyes, lo cual –se percibe en redes sociales o en secciones de comentarios de los sitios especializados, por ejemplo- mantiene en vilo a audiencia, medios y plantillas por igual.
Muchos pensamos que la temporada de este año se iba a ir al carajo por la huelga, por lo que ya estábamos resignados a pasar un fin de año sin americano. Ahora estamos en el extremo contrario: Más que nunca, los juegos de pre-temporada han servido para calentar el ambiente, ya de por si bastante encendido por la incertidumbre que trajo la huelga. Más allá de medios y especialistas, Internet va a contribuir para avivar aún más esa llama, energía que libera el ovoide cada vez que es lanzado en busca de manos amigas, con una oferta amplia, diversa y divertida, en la cual sobresalen la cadena ESPN y el sitio oficial de la NFL.
Sí señor: Para regocijo de millones de fanáticos –entre los cuales me incluyo- la NFL está de vuelta.





No hay comentarios:
Publicar un comentario